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jueves, 18 de julio de 2019

Nada pertenece a nadie, todo pertenece a todos

 A propósito de imitación decía Alfredo de Musset con su donaire acostumbrado: «Acúsanme de que tomé a Byron por modelo. ¿Pues no saben que Byron imitaba a Pulci? Si leen a los italianos, verán cómo los desvalijó. Nada pertenece a nadie, todo pertenece a todos; y es preciso ser ignorante como un maestro de escuela para forjarse la ilusión de que decimos una sola palabra que nadie haya dicho. Hasta el plantar coles es imitar a alguien». 

De La cuestión palpitante, de Emilia Pardo Bazán.


lunes, 15 de julio de 2019

redimiendo el sentido común de la cautividad filosófica y retórica.

Dábale por las vindicaciones. Gustaba de ir contra corriente general, defendiendo lo que todo el mundo atacaba, redimiendo el sentido común de la cautividad filosófica y retórica.

Lo prohibido


Benito Pérez Galdós


jueves, 4 de julio de 2019

El «si yo fuera rica» esa expresión, esa queja universal que sale de los labios de toda persona de nuestros días (y de estos alientos se forma la atmósfera moral que respiramos), brotaba de los suyos con entonación tan patética, que me causaba pena. Por otras conversaciones que tuvimos hube de atribuirle notable aptitud para apreciar el valor de las acciones humanas, teniendo, por tanto, andada la mitad del camino de la virtud. 

Galdós: Lo prohibido, I, V.


lunes, 1 de julio de 2019

Ahora se exalta la condición sexual como si supusiera mérito alguno, como si conllevara un particular obrar virtuoso merecedor de aplauso. Pero si el hombre es un mero cuerpo sumergido en una colectividad. Si para su salvación no precisa buenas obras sino solo dirigirse a la escalera mecánica adecuada, es lógico que mientras está en la escalera se dedique a jugar con su sexo y procure sacarle el máximo partido. La res cogitans se ha diluido ya en la res extensa, y en ella, el goce sensible es lo único que entretiene de no alcanzar el futuro, siempre futuro, paraíso terrenal.

         La idea de progreso sigue dentro de la caverna de la apariencia. Conviene que salga y se revista de realidad. El progreso objetivo ha de subordinarse al progreso subjetivo, del sujeto humano. Y el sujeto humano no puede diluirse en las abstracciones de las filosofías librescas: la clase, el partido, el Estado, el sindicato, la ciudadanía, el género. El epicentro de la reflexión y de la acción ha de ser la persona humana (hombre o mujer). No es el hombre para el progreso, sino el progreso para el hombre. No basta que el automóvil perfeccione la caballería, el tren la diligencia, el barco a vapor al barco a vela, la avioneta al globo o el avión a la avioneta. El progreso hay que medirlo en función del servicio que presta al hombre y a la naturaleza en que el hombre habita. La ciencia y la técnica son para el hombre y no al revés.
          Las ciencias básicas no deben diluirse en las aplicadas, las facultades no pueden ser escuelas técnicas, unas y otras no pueden ser escuelas profesionales. El saber no puede ser lacayo del Estado ni del mercado. Conviene sacar al progreso de la caverna de las apariencias, recolocar al hombre en el epicentro, subordinar lo objetivo a lo subjetivo. El capital debe ajustarse al trabajo, el trabajo debe ajustarse a la persona.
          No todo lo que se puede hacer se debe hacer. El hombre no puede perder su condición de sujeto y ser relegado a objeto, a cosa, a mercancía. El hecho de poder producir un ser humano en un laboratorio no lo hace justo.
         El progreso del bienestar ha de subordinarse al progreso del bien ser. El verdadero progreso no es el del homo faber, sino el del homo sapiens, el homo bonus. Solo hay verdadero progreso si hay progreso intelectual, moral y emocional. El progreso intelectual no consiste en la mera acumulación de datos, o en los debates bizantinos sobre si son galgos o podencos. El progreso intelectual supone apertura a la verdad (que no se posee, sino que nos posee). Y se plasma en la virtud de la prudencia. El hombre bueno es el hombre virtuoso. Sin hombres buenos el progreso se limita a ser lo que va de la honda a la bomba atómica (Marcuse): el perfeccionamiento de los recursos para que los fuertes dominen a los débiles. La prudencia conduce a la justicia, a la percepción de lo justo. Y el vir bonus es el capaz de obrar regido por la prudencia y lanzado a la justicia, para lo que precisa de fortaleza y de templanza. El hombre prudente, justo, fuerte y templado es el hombre sabio, bueno y alegre, dueño de sí mismo y no barquichuela de sus emociones. Es el ideal clásico del ser humano, no subordinado a su capacidad factitiva.
         Sin progreso personal, no hay progreso social; sin progreso personal se arruina el progreso social. Sin probidad personal no hay justicia, pues quien hace la ley hace la trampa. Sin honestidad el progreso científico y técnico es una mascarada que arruina la vida humana y la vida del planeta en que habita el hombre.
         Para todo ello hay que lograr que las humanidades vuelvan al corazón de la educación primaria, secundaria y universitaria. Pero no unas humanidades cualesquiera, entregadas con fervor a un análisis positivista que hace verdadero el juicio de don Quijote: «hay algunos que se cansan en saber y averiguar cosas que después de sabidas y averiguadas no importan un ardite al entendimiento ni a la memoria». (II, 22)
         Hay que sacar al progreso de la caverna, superar la fase de deslumbramiento, de atontamiento, y devolver a la inteligencia humana su capacidad de discernimiento. Debemos hablar de progreso integral, y de la subordinación de la praxis a la teoría. Es irrefutable que las ciencias exactas y experimentales puede construir una bomba atómica, pero que desde ellas no puede salir un solo argumento sobre la conveniencia o no de lanzarla. Solo desde las humanidades se puede argumentar sobre el deber. El deber (no el kantiano), sino la reflexión sobre el poder es lo que caracteriza al ser humano, lo que lo diferencia de los brutos.
         Ahora se exalta la condición sexual como si supusiera mérito alguno, como si  conllevara un particular obrar virtuoso merecedor de aplauso. Pero si el hombre es un mero cuerpo sumergido en una colectividad. Si para su salvación no precisa buenas obras sino solo dirigirse a la escalera mecánica adecuada, es lógico que mientras está en la escalera se dedique a jugar con su sexo y procure sacarle el máximo partido. La res cogitans se ha diluido ya en la res extensa, y en ella, el goce sensible es lo único que entretiene de no alcanzar el futuro, siempre futuro, paraíso terrenal.
        Se trata de ser verdadero, no nuevo; bueno, no nuevo; bello, no nuevo. Urge pensar la era digital desde un humanismo viejo y nuevo que vuelva a disponer al hombre a gobernar la ciencia y la técnica en beneficio propio y del cosmos, un hombre consciente de su contingencia que no haga necesario lo que no es. Un progreso integral.

(1) Este breve apartado procede de mi Elogio del libro de papel (Rialp, Madrid, 2014).



domingo, 30 de junio de 2019

sábado, 22 de junio de 2019

No vamos hacia la nada

No vamos hacia la nada,
que la nada nada es.
No vamos hacia la nada:
que de la nada vinimos:
de un sea este nuevo ser.
No vamos hacia la nada
mudamos nuestra morada.
¿Saber tanto e ignorarlo?
¿Subir, bajar, madrugar,
despertar sin conocer
nuestro destino?
De Platón es este dicho:
ridículo querer saber
las demás cosas si...
se ignora uno a sí mismo.


Vivir es detener un tiempo
que se sabe irreversible
capturar momentos y
guardarlos en el alma.

viernes, 21 de junio de 2019

Religión de la razón, religión de la fe, religión de la pulsión

La religión de la razón es la que solo confía en ella para alcanzar el máximo sentido que pueda encontrarse a la vida. Tal es el caso del estoicismo o de su versión asiática el budismo.

La religión de la fe es la que se abre a la posibilidad de que Dios salga al encuentro del hombre y le hable. No desprecia la razón pero no considera que sea la última instancia. Tal es el caso del cristianismo, que incorporó la filosofía griega no solo para la inteligencia de la fe, sino porque cree en la razón como medio de alcanzar la verdad o, al menos, verdades.

La religión de la pulsión es la que rinde culto al instinto, rechazando todo arbitrio de la razón.

En puridad la única religión es la segunda, pero llamo religiones a las otras dos por el fervor religioso con que a menudo se viven.
La religión de la pulsión, ahora vigente, tiene como raíces el pesimismo luterano y el optimismo rusoniano, dos caras de una misma moneda con la que se compra la irresponsabilidad personal y un concepto de libertad sin referencia a la verdad, es decir, una libertas reducida a libre albedrío. 
En realidad, como la pulsión no piensa, precisa de la razón para elaborar su sistema. La diferenciación entre género y sexo no es otra cosa que un idealismo despreciador de los hechos y de la naturaleza. Es curioso que la reconciliación entre naturaleza y cultura que está en el origen del pensamiento contemporáneo se salde con una anulación de la primera por parte de la segunda. La naturaleza, en realidad, deja de existir. Todo se convierte en autosuficiencia idealista.
Las teologías mítica, física y civil de las que hablara Varrón no lograron impedir que el Estado romano divinizase al emperador, traicionando por tanto a la filosofía racional, y utilizando el mito al servicio del poder. La razón murió aplastada entre el mito y el Estado.
En la modernidad, la filosofía se ha convertido en lacaya de las ciencias exactas y experimentales, o en divinizadora del Estado o el mercado, proporcionando un cúmulo de razonadas sinrazones que permiten un control estatal sin precedentes en nombre del pueblo. Un movimiento, el ilustrado, que se rebelaba contra los dogmas cristianos ha devenido en fábrica de dogmas, a cual más tiránico.  



sábado, 15 de junio de 2019

Una metáfora falsa como arma arrojadiza

La dialéctica derecha / izquierda en el plano político parte de una metáfora impropia, ya que izquierda y derecha designan posiciones espaciales que no significan de suyo nada político. No así ocurre con la contraposición monárquico / republicano; aristócrata / demócrata u otras. Ese carácter "neutro" de la división de las opciones políticas en dos sin contenido específico permite varias consecuencias, todas negativas:
     a) el maniqueísmo de presentar dos alternativas posibles a la teoría y praxis política, lo cual es una filfa intelectual habida cuenta de que para la mayoría de las cuestiones humanas no existen solo dos posibilidades.
    b) la connotación moral que suele conllevar ese trastorno bipolar, en el que una opción es la buena y otra la mala.
    c) la continua fuente de demagogia inmodesta que tal dicotomía provoca: ellos son los malos, nosotros somos los buenos: votadnos a nosotros.
    d) la indefinición básica permite reajustar continuamente el contenido de las propuestas (cosa más difícil si se dirime, por ejemplo, entre monarquía y república). Es decir: ser de izquierdas puede significar oponerse a la OTAN y a los quince días puede significar aceptar la OTAN. Y no pasa nada.
    e) el trastorno bipolar izquierda derecha es el escenario perfecto para el demagogo. Por ejemplo: "Yo soy la izquierda (los buenos), superior moralmente a la derecha". ¿Y qué es la izquierda? "Lo que diga yo". Es una nueva versión del "Estado soy yo" pero aplicado al juego de partidos.
    f) A pesar de que la metáfora espacial izquierda / derecha carece de suyo de contenido político alguno, dada la bipolaridad maniquea, la sola palabra "izquierdista" o "derechista" puede convertirse en insulto, que equivale, más o menos a un "usted es un malvado porque es de los malos".
   g) Puede observarse que el nivel intelectual del debate político en estas coordenadas es aproximadamente el de un niño recién alcanzado el uso de razón.
   h) La indigencia intelectual de todo maniqueísmo o trastorno bipolar ahorra cualquier debate racional y permite cualquier desvergonzado exabrupto: "son muy malos porque son los otros, y de los otros, los más malos", despreciando por tanto a los votantes de la fuerza del mal que, lógicamente, pertenecen a una casta inferior que los propios votantes.

Cuando las premisas son falsas, las conclusiones nunca pueden ser verdaderas. 





viernes, 14 de junio de 2019

Sin libertad no hay amor

Ser amado no es solo escuchar "te quiero". Ser amado es escuchar "te quiero" de alguien que podría haber guardado silencio o decirnos "no te quiero". 
Lo que da valor al amor, lo que constituye el amor en amor, es la libertad. Sin libertad no hay amor. 
Por eso un robot no puede amar: puede sonreír, puede acariciar, puede derramar lágrimas, pero no amar, porque no es libre. Y no es libre porque no es un ser intelectual y volitivo, capaz, por tanto, de ir contra la razón y aún contra su propia libertad. Un robot no ama porque no es libre, porque carece de alma, de alma racional. El alma es forma de un cuerpo orgánico, pero el alma humana, aun presente en cada milímetro del cuerpo, no se reduce a él. 
(Por cierto, Quevedo afirmó que sería polvo, mas polvo enamorado, porque, a ver, ¿el amor es combustible?)
Una computadora puede calcular más rápido que una mente humana, pero no es lo mismo la ratio que el intellectus. El hombre no solo razona, sino que intelige: alumbra conceptos, aprehende ideas, ideas a las que, desde su libertad, puede teñir de una impronta personal creativa y ética.
Un ser humano con sus capacidades razonadoras disminuidas o lesionadas siempre será persona frente al computador más potente: una máquina. Alguien con síndrome de Down puede alumbrar conceptos, puede, sobre todo, amar o decidir no hacerlo. La sonrisa sincera de un ser humano vale más (en términos de aporte humano) que la operación más compleja de la máquina más poderosa. 
Vivimos tiempos de intenso materialismo, tiempo por tanto, de reduccionismo, de mirada ciega hacia al ser humano, o tuerta. Como escribió Ionesco: "el hombre no es solamente un animal social prisionero de su tiempo". Ni es solo animal, ni es solo social, ni es reductible a lo corpóreo, ni a la materia. 



domingo, 26 de mayo de 2019

El campillo, lugar siniestro,
callejón sin salida,
vegetación salvaje,
baño sórdido donde
lloras la paliza.
Y Manolita.
¿Dónde está?
Era marrón y fuerte.
Una bailarina.
Se escapó de las manos.
¿Manolita?
No pude ni decir su nombre.



sábado, 25 de mayo de 2019

Escalando el sillón

Escalando el sillón retrepas a su oído
un calendario arrugado en la mesa
y un monedero con pocas monedas
que nunca abres sin permiso.
El guante de látex amarillo
y un dulce olor a lejía.
La lista de gastos. la cajera Loli,
que no parecía mala. 
La anciana gramaje, con su moño
gris. Las lágrima sobre el lecho
como mármol amarillo. Y el 
beso nocturno, la rejilla abierta,
y el respirar cansado.

La mujer rosa del pasillo blanco

La mujer rosa del pasillo blanco 
agita su mano y se asoma
a las ventanas altas y bajas.
Te coge de la mano y te saca
del barro. 
Su secreto está bajo la tierra.
Es una máquina inmensa
con ruedas y turbinas.
Los visillos se abren y 
muestra su rostro. La
mano te la ofrece y tú
la sueltas luego.


La esmeralda aún espera

La esmeralda aún espera
tu ademán de concordia.
¿Por qué no incorporar
entonces un saludo verbal
a tu apretón de manos?
¿No ves que sus entrañas
se conmueven cuando
giras tu rostro a la 
veleta azul?
¿No comprendes que esa
ventana, que hizo burlarse
a los niños, quiebra de 
pronto la nostalgia por
un mundo mejor?
No disimules. Pintar
ahora esos tablones 
sucios no arregla la
cárcel del olvido.
Solo esa sonrisa de mujer 
con pañuelo anudando
su hermosa cabeza
puede librarte del desasosiego.
De ese trajinar en el sofá
áspero de tu infancia.
De ese claxon en el descampado
oscuro y desangelado.




La esmeralda aún espera
tu ademán de concordia.
Punto de partida
Un yo a un tú
Concordia

¿Por qué no incorporar
entonces un saludo verbal
a tu apretón de manos?
¿No ves que sus entrañas
se conmueven cuando
giras tu rostro a la 
veleta azul?
¿No comprendes que esa
ventana, que hizo burlarse
a los niños, quiebra de 
pronto la nostalgia por
un mundo mejor?
Preguntas retóricas
Estructura trimembre
Saludo verbal
Apretón de manos
Giras tu rostro
nostalgia
Burlarse
Quebrar la nostalgia
No disimules. Pintar
ahora esos tablones 
sucios no arregla la
cárcel del olvido.
Imperativo
Cárcel del olvido
Disimules
Tablones sucios
Cárcel del olvido
Solo esa sonrisa de mujer 
con pañuelo anudando
su hermosa cabeza
puede librarte del desasosiego.
De ese trajinar en el sofá
áspero de tu infancia.
De ese claxon en el descampado
oscuro y desangelado.
Conclusión
librarte
Desasosiego
Trajinar
Áspero
Descampado oscuro y desangelado

Deseo de reconciliación, de re-encuentro, de liberación.
Elementos positivos: esmeralda, veleta azul que confluyen en la mujer y su sonrisa.
Elementos negativos: una ventana, unos niños que se burlan que producen un desasosiego, un claxon en lugares inhóspitos: un sofá áspero, un descampado oscuro y desangelado.
Objetos hostiles: ventana, tablones sucios, cárcel del olvido, sofá áspero, descampado oscuro y desangelado.
Objetos amigables: veleta azul, pañuelo, cabeza.
Gestos positivos: ademán de concordia, saludo verbal, apretón de manos, sonrisa.
Gestos negativos: burla, trajín.
Refugio en una mujer ante la hostilidad del mundo. El color, signo de esa esperanza, de esa mujer: esmeralda y azul.

domingo, 19 de mayo de 2019

Tus bellísimos cabellos

Tus bellísimos cabellos
tu tierno cutis
y apreciados labios
tus delicadas manos
y tu donaire
no serán pasto de gusanos
serán polvo,
volverán a la tierra
y de ella
con hálito divino
resurgirán con más 
fuerza
tus horas ante el espejo
no serán vanidad hueca
sino aderezo de la 
obra de Dios que brillará 
con nuevo fulgor
en la nueva vida. 


viernes, 17 de mayo de 2019

carpe diem

carpe diem

estruja el instante
aprisiónalo y no se escapará
lo meterás en tu mochila
y después
en la eternidad
lo tatuarás en la piel
de tu nuevo cuerpo


martes, 14 de mayo de 2019

Clasificar no es entender. Y menos aún comprender.

 Clasificar no es entender. Y menos aún comprender. Como todas las clasificaciones, las nomenclaturas son útiles de trabajo. Pero son instrumentos que resultan inservibles en cuanto se les quiere emplear para tareas más sutiles que la mera ordenación externa. Gran parte de la crítica no consiste sino en esta ingenua y abusiva aplicación de las nomenclaturas tradicionales. Un reproche parecido debe hacerse a las otras disciplinas que utiliza la crítica, desde la estilística hasta el psicoanálisis. La primera pretende decirnos qué es un poema por el estudio de los hábitos verbales del poeta. El segundo, por la interpretación de sus símbolos. El método estilístico puede aplicarse lo mismo a Mallarmé que a una colección de versos de almanaque. Otro tanto sucede con las interpretaciones de los psicólogos, las biografías y demás estudios con que se intenta, y a veces se alcanza, explicarnos el porqué, el cómo y el para qué se escribió un poema. La retórica, la estilística, la sociología, la psicología y el resto de las disciplinas literarias son imprescindibles si queremos estudiar una obra, pero nada pueden decirnos acerca de su naturaleza última.


domingo, 28 de abril de 2019

se hundió el techo 
pero en medio del desastre
postrado, boca abajo,
pude ver una flor que crecía
iluminada y se abría
ante mis ojos



sábado, 27 de abril de 2019

En medio del bosque topo con un claro circular
rodeado de tupidos árboles
decenas de libélulas lo iluminan a media altura
cojo una rama y de pronto cae sobre mi
un hada
me hundo medio cuerpo en el suelo
pero no he sentido dolor
como si la tierra fuera movediza
el hada se pliega a poca distancia
ovillada sobre sí
y entrecruzando sus piernas
yo me levanto y me marcho de puntillas
y me pierdo entre los árboles


viernes, 26 de abril de 2019

al fondo del bar varios chacales se disputan carroña
sangre destila de sus bocas mientras uno grita
¡son los signos de los tiempos!
acabada la carne sacan libros y arrancan páginas
y con chinchetas las clavan en los hombres
en sus pechos sus nalgas o sus piernas
claman y claman
y otro grita
¡son los signos de los tiempos!
las ninfas ríen y se contonean
ajenas al espectáculo
y patinan sobre la sangre derramada


martes, 23 de abril de 2019

bufa el toro y la arena
por los aires salta
te ciega el albero y
hocica el animal y patalea
es la idea la que
por los aires salta
y trata de vencer por su concepto
tanto idealismo que desprecia
el hecho