
Al leer en la actualidad los escritos de Gregorio Mayans, del que se tratará en el capitulo siguiente, se ve que sus ideas sobre el gusto y el estilo
revelan una nueva moral del lenguaje. Lector asiduo de san Agustín, este
humanista cristiano no ignora que, para el autor de la Rhetorica sacra, la
claridad es caridad. La sed de simplicidad, de gravedad, de transparencia,
que fue uno de los rasgos propios de las elites del siglo XVI, resurge en su
obra con toda una herencia espiritual, y nos damos cuenta de que se apropia de las concepciones erasmistas bien definidas por Huizinga: «Simplicidad, naturalidad, pureza y razón, éstas son para Erasmo las exigencias mayores; al igual que en sus concepciones éticas y estéticas, se afirman en sus
posiciones intelectuales. Y, por otra parte, éstas no pueden separarse enteramente de aquéllas.»!! Parece que se puede ir mas lejos todavía y considerar que en materia de lenguaje la profunda reforma que pregonaban algunos bien intencionados en España entraba en un designio general de
orden político al igual que estético. Al traducir frente al mundo dos actitudes tan diferentes, el barroco y el
clasicismo se oponen, en el orden del lenguaje, por su objetivo social. Ya
sea que se recuerde la caridad que se debe a cada uno según el puro espiritu del Evangelio, o se aspire a aplicar la funcionalidad de un nuevo instrumento de intelección y de persuasión verdaderamente didáctico, el que
forjó Descartes, se trata de instaurar o de restaurar una manera de escribir
que haga el discurso accesible a todos, de establecer una plena comunicación sobre la base de una experiencia y de una reflexión a compartir.
No fueron las academias ni la seducción de modelos extranjeros los que
suscitaron en España una lenta e irreversible evolución del lenguaje, sino
los nuevos proyectos sociales, el deseo de establecer relaciones nuevas entre los hombres. La empresa exigía que se condenara una época de decadencia para dar a conocer lo que España había sido antes, cuando servía
con Italia de maestra de Europa.
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