La mujer rosa del pasillo blanco agita su mano y se asoma a las ventanas altas y bajas. Te coge de la mano y te saca del barro. Su secreto está bajo la tierra. Es una máquina inmensa con ruedas y turbinas. Los visillos se abren y muestra su rostro. La mano te la ofrece y tú la sueltas luego.
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