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lunes, 4 de enero de 2016

"Algunas naturalezas sienten tanta hambre de elogio como otras de comida y de bebida".


Fragmentos del Económico de Jenofonte.


VII, 18: Porque a mí me parece, mujer, que los dioses han
unido con gran discernimiento esta pareja que se llama hembra
y macho, para que tengan el máximo beneficio en su
alianza. En primer lugar, esta pareja se une en matrimo-
nio, procreando hijos para que no se extingan las especies
de seres vivos. En segundo lugar, esta unión proporciona,
al menos a los seres humanos, la posibilidad de un apoyo
en la vejez. En tercer lugar, los seres humanos no viven
al aire libre como los animales, sino que necesitan evidentemente
un techo.


XI, 13: el hombre que se esfuerza, que atiende a sus negocios y se
ejercita tiene mayores posibilidades de conseguir la prosperidad 



 
 XII, 17-20: «¡Ea!, Iscómaco», dije, «deja de
momeuio a un lado el tema de los que son educados en
la diligencia y háblame del sistema educativo en sí; ¿Se
puede hacer a los demás diligentes siendo uno mismo indo-
lente?». «No, ¡por Zeus!», respondió Iscómaco, «lo mismo
que una persona que no sepa música no puede enseñar
música a otros. Porque es difícil que se pueda aprender
a hacer bien lo que el maestro enseña mal, y si el amo
enseña a ser indolente es difícil que el criado resulte dili-
gente. Para decirlo en pocas palabras, creo que no he encontrado
esclavos buenos en manos de un amo malo; en
cambio, sí he visto esclavos malos de un amo bueno, pero
ai menos no quedaban impunes. Quien quiera formar hombres
diligentes debe supervisar y examinar las tareas, estar
dispuesto a recompensar al responsable de una labor bien
hecha y no vacilar en imponer el justo castigo al indolente.

Me parece que está muy bien, dijo Iscómaco, la respuesta 20
que se atribuye al bárbaro cuando el Gran Rey se encontró
con un buen caballo, quiso engordarlo en el más breve
plazo posible y le preguntó a uno que tenía fama de entendido
en caballos qué es lo que más rápidamente engorda
al caballo. Se dice que el otro respondió: "el ojo de su
amo" De la misma manera, Sócrates, me parece que
en general es el ojo del amo lo que consigue los mejores
resultados».

XIII, 10:
Halagando, en efecto , los a p e t i t o s de su e s t ó m a g o p o d r í a s conseguir muchas c o s a s de ellos. En c a m b i o , a los de n a t u r a l e z a ambiciosa les e s t i m u l a n las a l a b a n z a s , pues a l g u n a s n a t u r a l e z a s sienten t a n t a h a m b r e de e l o g i o c o m o o t r a s de c o m i d a y de bebida.

XIII, 10-12:
no h a g o de la misma calidad los vestidos y c a l z a d o s que tengo que p r o p o r c i o n a r a los t r a b a j a d o r e s , sino que unos son m e j o r e s y o t r o s peores, p a r a poder r e c o m p e n s a r al mejor s e r v i d o r con los mejores  y d a r los malos a los peores. Yo p i e n s o , e n e f e c t o , Sócrates, q u e sienten u n a g r a n d e s m o r a l i z a c i ó n los b u e n o s cuando v e n q u e son ellos los q u e r e a l i z a n los t r a b a j o s p e r o reciben la misma r e m u n e r a c i ó n que los que n o están dispuesto s a e s f o r z a r s e o a correr riesgos c u a n d o h a y que hacerlo.
P e r s o n a l m e n t e , n o m e parece j u s t o de n i n g u n a m a n e r a que los mejores t e n g a n el m i s m o t r a t o q u e los malos, y c u a n do me e n t e r o d e que los c a p a t a c e s r e p a r t e n lo m e j o r a quienes más lo merecen los a l a b o , pero si v e o que favorecen a algu i e n por sus a d u l a c i o n e s o por a l g ú n o t r o favor sin impo r t a n c i a , n o h a g o la vista g o r d a sino q u e les i n c r e p o y t r a t o de hacerles ver, Sócrates, que ni siquiera o b r a n de a c u e r d o con sus intereses».


XX, 16-22: Para que la agricultura produzca ganancias o pérdidas es muy importante que el amo, aunque sean muchos los trabajores empleados, se cuide o se desentienda de que los hombres estén en el trabajo a su hora. El que estén trabajando todo el tiempo fácilmente supone una diferencia de un hombre por cada diez, y abandonar el trabajo antes del tiempo equivale también a otro hombre de diferencia. El permitir que los obreros anden remoloneando todo el día equivale fácilmente a una diferencia negativa de la mitad de todo el trabajo. Lo mismo que en una marcha a lo largo de doscientos estadios recorridos por dos corredores, ambos jóvenes y con buena salud, sacan entre ellos una diferencia de cien estadios si uno va directo a su objetivo y el otro se muestra indolente, descansando junto a los manantiales y a la sombra, tumbándose y buscando suaves brisas, también en la labranza hay una gran diferencia en cuanto a eficacia entre los que llevan a cabo el trabajo que se íes ha encomendado y los que, en vez de trabajar, encuentran un pretexto para no hacerlo y se pasa por alto su desidia. Entre trabajar bien o mal hay tanta diferencia como entre trabajar a conciencia o estar completamente parado. Si cada vez que se cavan las viñas para dejarlas limpias de maleza se hace de moe la broza crezca más y mejor, ¿cómo podría decir que esto no es otra cosa que no hacer nada? Eso es lo que arruina las haciendas, mucho más que la excesiva ignorancia. Porque si los gastos que originan las propiedades no disminuyen en absoluto y los trabajos no dejan ningún beneficio sobre los gastos, no hay que extrañarse que, en vez de alcanzarse un superávit, se consigan pérdidas. Por otra parte, mi propio padre puso en práctica y me enseñó a mí el método más eficaz para ganar dinero con la agricultura, si se es capaz de poner interés y de trabajar la tierra con empeño. 
XXI, 9-10:
Ocurre lo mismo también en las actividades privadas: si
el que tiene la autoridad, sea un capataz o un administrador,
es capaz de hacer a sus hombres diligentes, entusiastas
y constantes en el trabajo, he ahí una persona que va con
10 eficacia al éxito y consigue un gran progreso.
 

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