Seguidores

viernes, 15 de marzo de 2013

ars bene scribendi




Que algunos consejos de don Quijote a Sancho (Quijote, II, 43) encabecen este ars bene scribendi. 

-En lo que toca a cómo has de gobernar tu persona y casa, Sancho, lo primero que te encargo es que seas limpio, y que te cortes las uñas. [...] No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado, si ya la descompostura y flojedad no cae debajo de socarronería, como se juzgó en la de Julio César. [...] Anda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo, que toda afectación es mala. (Edición digital de Florencio Sevilla y Antonio Rey Hazas). 

desmazalado, da.
(Der. del hebr. mazzāl, estrella, suerte, y este del acadio ma[z]zaltu, posición de un astro).
1. adj. Flojo, caído, dejado.
2. adj. p. us. Desdichado, abatido.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

No escribas de modo "desceñido y flojo"; si escribes con ordenador, ajusta el texto a la derecha (también las notas a pie de página). No separes cada párrafo con una línea: ya posee el párrafo su marca, la sangría con que se inicia, que no debes omitir. Cocina la escritura. No te limites a soltar palabras. Los signos de puntuación son el condimento. No desparrames comas y comillas sin pegarlas a la palabra que acompañan.

Los títulos de las obras escríbelos en cursiva; si son artículos o capítulos de libros, entre comillas; el nombre de una revista, como el de un libro, en cursiva. Escribe también en cursiva las palabras que no se encuentren en el diccionario, por ejemplo, las de otros idiomas, o las que el propio diccionario escribe en cursiva, como hippie o hippy. Los títulos generales (libros, capítulos, trabajos, artículos)  no se cierran con puntos: son como un frontispicio.

En un trabajo académico se debe fundamentar todo lo que se afirma con las citas oportunas. Si escribes que tal autor en tal obra dice algo, indica dónde lo dice, en el cuerpo del texto o en cita a pie de página. Sitúa el número de la referencia a pie de página al final del texto citado o evocado (literal, con comillas, o no, porque a veces se alude a una idea, no a una frase exacta).

Indica en qué página se encuentra el texto citado y al final del texto, en la bibliografía, escribe los datos completos del libro. También los textos literarios poseen un editor y una editorial, y hay que saber a quién agradecer o recriminar aciertos y errores: indica, por tanto, qué edición has manejado.

Si tratas de versos, indica en cada caso con números su posición en el conjunto de la obra. Si el texto -ocurre por ejemplo con los grecolatinos o con la Biblia-, posee una división universal en capítulos y párrafos (versículos en la Sagrada Escritura), cítalos por estos y, secundariamente, si es el caso, por la página de la edición concreta.

Si introduces en tu texto una cita textual, debes entrecomillarla. Los textos no pueden acabar nunca en coma, sino en punto, o en puntos suspensivos. Acabar una frase o todo lo escrito sin puntuarlo con el signo correspondiente ofrece una impresión de dejadez, de chapuza, de desatención.

desatención.
1. f. Falta de atención, distracción.
2. f. Descortesía, falta de urbanidad o respeto.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Pese a las apologías de la mala educación y las malas maneras, pese al movimiento jipi y el antiformalismo difundido (y triunfante) desde los Estados Unidos; las buenas maneras, la educación, la cortesía y la limpieza son mejores que su contrario, y se reflejan también en la escritura. Las palabras, orales o escritas, son respiración del alma: muestran a la persona. El obrar (y el escribir) sigue al ser: una escritura errática y descuidada, confusa y pobre de conceptos y palabras muestran un ser equivalente.

No emplees la hipercaracterización: si entrecomillas, no añadas la cursiva; si escribes en cursiva, no añadas las comillas.

"En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor".


 En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.  

pero no:

 "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor". 

No abuses de la negrita. No es un modo de resaltar las palabras en los textos académicos. Sí puede serlo en manuales de enseñanza primaria o media o en textos divulgativos. 

No plagies, no te apropies de lo que no es tuyo, no robes. Indica de dónde procede lo que no ha salido de tu cabeza. Si no eres honrado con las palabras, tampoco lo serás con las obras.
Expresar con tus palabras lo que han escrito otros es, técnicamente, parafrasear; y éticamente, plagiar, si no citas al autor.
En un trabajo académico se piden reflexiones personales.
Su esquema básico suele ser:

Planteamiento:
a) Qué: Tema;
b) Por qué: Justificación del tema;
c) Cómo: Método de trabajo;

Nudo:
d) Desde dónde: Status quaestionis: qué han aportado otros autores;
e) Investigación llevada a cabo;

Desenlace:
f) Conclusiones;
g) Bibliografía.

La diferencia entre ciencia y opinión es que la ciencia ha de basarse en argumentos. Hay que explicar lo que se dice, fundamentarlo racionalmente. "Porque sí", "porque lo digo yo", "porque quiero", "porque me gusta" es voluntarismo o emotivismo privado de racionalidad. Tenemos en común la razón. A partir de decisiones no razonadas o de caprichos personales es difícil que haya consenso. Consenso viene de cum-sentire: expresar ideas y razonamientos en común. Declarar la propia "sententia" y confrontarla con las "sententias" de otros.

Separa las enumeraciones con punto y coma. Que quede claro dónde empieza y acaba cada elemento de la enumeración:
Juan, abogado, Emilia, médico, Sergio, funcionario, Alba, empresaria…
Juan, abogado; Emilia, médico; Sergio, funcionario; Alba, empresaria…
Leer es entender al autor de un texto. Es aprender a leer a otro, salir de la lectura de sí mismo. Leer también es responder exactamente a lo que se pregunta. El primer éxito de una prueba es responder a todo lo que se pregunta y solo a lo que se pregunta.
En la variedad está el gusto. Las lenguas son muy ricas. Siempre que puedas, varía las palabras: sean sustantivos -tema, cuestión, asunto...-; verbos -gustar, apreciar, agradar...-; elementos gramaticales -ya que, puesto que, porque...-, etcétera.
El discurso debe fluir, sin tropiezos innecesarios. En "Vi a mi hermana, la cual había estado con mi abuela", "la cual" ralentiza; sustitúyela por "que".
Los signos de puntuación tratan de reflejar las pausas respiratorias y sintácticas. Lee en voz alta tu texto y advertirás dónde colocar una coma, un punto, un punto y coma... Pero nunca dividas con una coma un sujeto de un predicado, por muy largo que sea el sujeto, o  aunque en el lenguaje oral se haga una pausa. Aquí la gramática prima sobre la entonación.

Deja márgenes en todos los extremos de tus escritos.
Tachar no es manchar el papel: es pasar una delgada línea encima de lo incorrecto.
Que las tildes se vean: el microscopio es para otros menesteres.
Ser educado es descubrir que somos para los demás, y no los demás para nosotros. Escribe, también por el tipo de letra, de forma que la lectura sea fácil, no una tortura o un desciframiento de jeroglíficos.
No abuses de las mayúsculas. El Diccionario Panhispánico de Dudas (www.rae.es) te recordará cómo se usan (las mayúsculas, las tildes y otros muchos elementos gráficos, léxicos y gramaticales -los dichosos como / cómo; tu / tú, etcétera).
Las palabras poseen sus matices, y el diccionario los recoge. La lengua es viva, pero merece cierto respeto. Por ejemplo, visualizar, no es lo mismo que ver. Mira en el diccionario de la Rae (www.rae.es). No son “mejores” ni más cultas ni más precisas las palabras por su tamaño: no ha de preferirse, por definición, visualizar por ver; influenciar por influir…
Escribir no es acumular una frase tras otra, entre comas: eso es comida cruda. Se trata de cocinar la escritura. Hay que relacionar las frases: simples, yuxtapuestas, coordinadas, subordinadas (causa, tiempo, condición, concesión, comparación...). Para cocinar la escritura (metáfora de Daniel Cassany), son fundamentales los signos de puntuación. El buen uso de estos signos distingue la escritura cruda de la cocinada. Por ejemplo: "sus cabellos etc". Hay que escribir una coma tras "cabellos"; en "para la amada )": ¿por qué ese espacio en blanco entre la palabra y el paréntesis? Si haces un inciso, coloca coma al principio y al final, no solo al principio: "El cantar de los cantares, cuya autoría se atribuye al rey Salomón y El Cántico espiritual de San Juan de la Cruz..."
Distingue lo coloquial de lo formal: no es igual el discurso (oral o escrito) que se mantiene con un amigo que con un desconocido; con un niño que con un anciano. No es lo mismo una carta que un trabajo académico. No es lo mismo "cojan gusto" que "adquieran gusto". Es más fácil pasar de un registro culto a uno coloquial, que de un coloquial al culto. Para poseer varios registros hay que leer. Normalmente solo un buen lector será un buen hablador y, sobre todo, un buen escritor.
Escribe los regímenes adecuados: no "niños que les ocurran", sino "niños a los que les ocurran".
"Indicar que...", no: "Cabe indicar que...". No hay necesidad de hablar como los indios: poseemos verbos en forma personal.
Si quieres aludir explícitamente a los dos géneros, no maltrates la lengua. No escribas:
"el amado/a", sino "el amado y la amada" o "el amado o la amada", según lo que quieras decir. 

El gerundio ha de expresar acción anterior o simultánea a la principal: corriendo se cayó o vino corriendo,  pero no posterior: corrió cayéndose. 

Estimados profesores,

En primer lugar, agradecer su participación y colaboración con nuestra empresa en las reuniones de la semana pasada. Como ya sabrán, la convocatoria en la que participaron aún continúa abierta y a lo largo de esta semana se celebran reuniones en otras ciudades de España.

Es por ello que, hasta el lunes de la próxima semana y una vez finalice la convocatoria, queda pendiente el asunto de pagos. Por favor, por el momento, les pediría que guarden toda la documentación que sea pertinente para proceder con los pagos y el lunes 28 de octubre volveré a ponerme en contacto con todos ustedes para facilitarles el procedimiento de envío de esta documentación.

Agradecer de nuevo su colaboración y reciban un cordial saludo,
Estimados profesores:

En primer lugar, quería agradecer su participación y colaboración con nuestra empresa en las reuniones de la semana pasada. Como ya sabrán, la convocatoria en la que participaron aún continúa abierta y a lo largo de esta semana se celebran reuniones en otras ciudades de España.

Es por ello por lo que, hasta el lunes de la próxima semana y una vez finalice la convocatoria, quedan pendientes los pagos. Por favor, por el momento, les pediría que guarden toda la documentación que sea pertinente para proceder con los las liquidaciones y el lunes 28 de octubre volveré a ponerme en contacto con todos ustedes para facilitarles el procedimiento de envío de esta documentación.

Deseo agradecer de nuevo su colaboración y reciban un cordial saludo,

No hay comentarios:

Publicar un comentario