El Quijote del Teatro de Cámara Chejov

Acabo de asistir a la representación de "El Quijote", adaptación y dirección a cargo de Ángel Gutiérrez, con los actores Germán Estebas, José Luis Checa, María José Cortes, David Izura, Natalia Cooper, Cristina González y Sergio Reques, con el auspicio de la Universidad Internacional de la Rioja en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Presenciándolo muy cerca del escenario he podio captar quizás mejor el trabajo, duro trabajo de los actores, y la original puesta en escena: la magia del teatro, en definitiva.
No es fácil adaptar al teatro el Quijote, y no precisamente porque la obra cervantina carezca de dramatismo. Antes bien, es intensamente teatral. Pero son muchos los episodios, son inumerables los matices y la selección y dramatización no es sencilla.
Pero creo que Ángel Gutiérrez ha superado la prueba, y los actores hacen un magnífico trabajo.
La obra tiene cuatro partes, a mi entender, Un discurso inicial coral que creo no encaja bien en la obra porque supone una suerte de interpretación simbólica de la obra que se puede dejar a la mente de los espectadores. La acción propiamente posee los tres actos tradicionales: primera salida de don Quijote y episodio de la venta (es armado como caballero); asunción de Sancho como escudero y segunda salida (que incluye el episodio de los molinos); y derrota de don Quijote a manos del caballero de la Blanca Luna, regreso a su lugar y muerte.. Luces, música, canto y unos sencillos artilugios (un andamio que hace de segundo piso) condimentan la representación.
Ángel Gutiérrez ha tenido la osadía de atreverse a sintetizar las líneas maestras de la novela y no ha salido malparado.
A mi juicio lo más logrado de la adaptación es el punto de giro de la entrada de Sancho en la historia. Porque se evidencia cómo la compañía del escudero es el verdadero quid de la novela. Es decir, la historia de un loco blanco de burlas se transforma en un viaje de amo y señor hacia su propio conocimiento y en creciente amistad. El contrapeso de Sancho supone una amable corrección de la monomanía quijotesca que lo rescata de la cruel burla coral ejemplificada en la venta.
La escenificación de la lucha contra los molinos es original y lograda.
Lo que a mi modo de ver presenta algunas fisuras es el desenlace.He esperado el fin en varios momentos pero la acción se prolongaba más de lo debido.
Pero el balance es muy positivo. La obra, además, tiene un efecto pedagógico espléndido, porque puede introducir a niños y jóvenes en el universo cervantino y quijotesco.
 

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