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viernes, 2 de septiembre de 2011

Alusiones tempranas a don Quijote

Del blog Edad de Oro

Lope de Vega: La dama boba. [1613] Edición de Diego Marín. Madrid: Cátedra, 2002, p. 148:


Temo, y en razón lo fundo,
si en esto da, que ha de haber
un don Quijote mujer
que dé que reír al mundo.

Francisco de Quevedo: La Hora de todos y la Fortuna con seso. [1633-1635] Edición de Jean Bourg, Pierre Dupont y Pierre Geneste. Madrid: Cátedra, 1987, pp. 149-150:

Marte, don Quijote de las deidades, entró con sus armas y capacete, y la insignia de viñadero enristrada, echando chuzos.

Lope de Vega: Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos. [1634] Edición de Juan Manuel Rozas y Jesús Cañas Murillo. Madrid: Castalia, 2005, p. 132:

Que para don Quijote de Castilla,
desdichas me trujeron a Helicona,
pudiéndome quedar en la Membrilla.

Baltasar Gracián: El discreto. [1646] Edición de Aurora Egido. Madrid: Alianza, 1997, p. 320:

Nace la hazañería de una desvanecida poquedad y de una abatida hinchazón, que no todos los ridículos andantes salieron de La Mancha.

Pedro Calderón de la Barca: El alcalde de Zalamea. [1651] Edición de José María Díez Borque. Madrid: Castalia, 1976, p. 135:

CAPITÁN.- Mas ¿qué ruido es ése?
SARGENTO.- Un hombre
que de un flaco rocinante
se apeó, y en rostro y talle
parece aquel don Quijote
de quien Miguel de Cervantes
escribió las aventuras.

***

Véase también Pedro Ruiz Pérez (coord.): El Parnaso versificado. La construcción de la república de los poetas en los Siglos de Oro. Madrid: Abada, 2009, p. 453 [1613]; Robert Burton: Anatomía de la melancolía. Madrid: Alianza, 2006, p. 272 [1621]; Xavier Tubau: Una polémica literaria: Lope de Vega y Diego de Colmenares. Madrid / Frankfurt: Iberoamericana / Vervuert, 2007, p. 209 [1624]; Begoña López Bueno (dir.): El canon poético en el siglo XVII. Sevilla: Universidad de Sevilla, 2010, p. 66 [1631]; George Mariscal: Contradictory Subjects. Quevedo, Cervantes, and Seventeenth-Century Spanish Culture. Ithaca, New York: Cornell University Press, 1991, p. 186 [1631]; y J. H. Elliot: El conde-duque de Olivares. Barcelona: Crítica, 2009, p. 680 [1641].

Habría que mencionar además dos obras de Guillén de Castro, entusiasta de las adaptaciones dramáticas. En 1606 compuso El curioso impertinente y Don Quijote de la Mancha [véase también Irving A. Leonard: Los libros del conquistador. México: F.C.E., 2006, p. 384]. De 1617 data El entremés famoso de los invencibles hechos de Don Quijote de la Mancha, de Francisco de Ávila [véase George Mariscal: Contradictory Subjects..., p. 175]; de h. 1648 debe de ser El licenciado Vidriera, de Agustín Moreto. En Inglaterra y Francia hubo también adaptaciones dramáticas de la historia de Cardenio. Sobre Les folies de Cardénio (1629-1630), de Pichou, véase Jean Rousset: Circe y el pavo real. La literatura del Barroco en Francia. Barcelona: Acantilado, 2009, pp. 84-85. Tengo noticia de distintas apariciones de los personajes cervantinos en fiestas públicas de la primera mitad del siglo XVII. Ejemplos:

[1.] Pausa, Perú, diciembre de 1607 [véase Irving A. Leonard: Los libros del conquistador..., pp. 392ss.].

[1.] Córdoba, España, octubre de 1614 [véase La Córdoba de Góngora. Córdoba: Universidad de Córdoba, 2008, pp. 58-59].

[2.] Ciudad de México, México, enero de 1621 [véase Irving A. Leonard: Baroque Times in Old Mexico. Anna Arbor: The University of Michigan Press, 1959, pp. 120-121].

Véase también Irving A. Leonard: Los libros del conquistador..., p. 384, donde se alude, entre otras, a las habidas en Zaragoza (1614), Sevilla (1617), y Baeza, Salamanca y Utrera (1618).

Antonio Barnés: Otra posible alusión al Quijote en El alcalde de Zalamea

NÉS
Señor caballero andante,
que de aventurero entráis 395
siempre en lides semejantes,
porque de mantenedor
no es para vos tan fácil,
amor os provea. (Jornada primera).

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